Hace mucho que no escribo algo como la gente así que voy a tratar de hacer algo por la patria (¿) y volver a las fuentes (Vaya a saber lo que eso signifique en esta oración)…
Así como hace unos meses escribí sobre mi encuentro con Shisus ahora pongo sobre el tapete una situación de esas que mejor no haberlas vivido: mi encuentro con Donato (Estefano no estaba gracias a dios).
Sucedió como siempre suceden este tipo de cosas (¿): vas caminando por González Catán tratando de pegar con la importación de sacacorchos hechos por los chicos malayos que Nike ni siquiera quiere para coser pelotas de fútbol (integración social; para todos esos zurdo q me discriminan), y se para un Sierra color verde melón que te pregunta: “¿tienes idea como llego a Calamuchita?“. Yo como buen ciudadano propenso a ayudar le contesté: “ni puta idea flaco” porque ser buen ciudadano es ser honesto, no ser Pepe Filcar (aparte la gente te pregunta sobre localidades que ni los mapuches logran decodificar). “Gracias por nada” me dijo… claro pero que hijo de puta, imaginate vos, lo querés ayudar, no podés, pero evidentemente lo querés ayudar, y no… él prefiere insultarte porque si no le das las repuestas que él busca está todo mal. Así que puse mi mejor cara de orto, agarré un adoquín que había en el piso (González Catán tiene eso en el piso: adoquines, jeringas, todo lo que vos cabeza de macaco necesitas para tu fiesta de egresados) lo mandé escupir con un homeless que había cerca como para que haga patito y le pegue dos veces y se lo apunté al radiador con tanta mala leche que el homeless era un profesional, evidentemente, y el efecto patito tuvo un multiplicador como la demanda agregada de macroeconomía (¿) que pegó en el parabrisas, en la antena, rebotó para mi lado y le abrió el cráneo al homeless (¡!). Genial, ¿no? Fue tan alucinante todo ese acontecimiento que el conductor y yo nos empezamos a reír como conectados, re loco. Y como que sentimos esa vibra (¿) y me dijo “Hola soy Donato, como te llamas? Uds imagínense que yo venía de tirarle un adoquín a su auto, de reírme en stereo con él y ahora esta pregunta… ¿me quiere levantar?, ¿Es pelotudo? ¿Silvina chediek tuvo el pelo largo alguna puta vez? Dudas existenciales profundas, preguntas de tesis y doctorados de metafísica, como no me dio la cabeza para resolver tamaño cuestionamiento mental le dije… “Erm… soy Francisco” (había que proteger la identidad pero después pensé que si descubría que era mentira iba a pensar que era como un Batman (¿) ¿¿¿y si el quería ser Robin??? Así que me retracté) “… digo Martin”. Me miro, nos miramos, le volví a tirar con el adoquín “Uh, perdón me colgué” confesó. “Colgate menos” le espeté serio y cortante. -“y bueno, nada… qué andas haciendo por acá?”
-“practico lanzamiento de adoquines pelotudo, aunque para los demás simplemente camino por la calle esperando que ningún boludo me pregunte por Calamuchita ya que Calamuchita se apropio de una parte de mi corazón y me lo rompió”
-“¿acaso Calamuchita tiene una mujer que te ha abandonado?”
-“No, tiene un hermoso hospital trucho donde te cortan los órganos dos chinos fugados del cotolengo vecino, pero si, claro, aparte de eso siempre hay una historia de amor frustrado en mi vida”
-“¿y quieres hablarlo?”
Le tire otra vez, increíblemente o el adoquín era malo o Donato era Ironman pero el hijo de puta insistió… y yo no se por qué pero soy un imán de jipis, esa gente no se da por vencido, son cucarachas. ¿Qué parte no queda claro de un adoquín en el mentón? Donato se puso serio y terminante me dijo “Mirá flaco subite al sierra porque tanta paciencia no tengo, si vos sos quien me dijeron que sos la frase pelotuda de Calamuchita significa algo” ahí me acordé que tenia nuevo trabajo… en la Side, je… idiota.
Ahí mi cara se transformó, y ¿vieron cuando no sabés cómo pedirle perdón al alguien y te callás la boca porque sino te embarras mas? bueno yo no lo vi. “escuchame donato, si ahora que largaste el micrófono y tenes una profesion viril y te gusta hablar como Rodolfo Ranni a mi me bajas un cambio eh.” Merecido adoquín en la oreja derecha recibí… así que me subí al sierra, me quedé callado y hasta Calamuchita no paramos.
Ahora les explico a que viene Calamuchita. Parece ser que mi trabajo (los que me conocen saben que soy desmemoriado, disperso, colgado) era darle un susto a Marcelo Scariotti, un verdulero hardcore de la mafia de las hortalizas que no había garpado la cuota al Estado, if iu nou guat ai min (guiño-guiño). Y la memoria empezaba a volver…” ¿Y si le llevo a Donato y Estefano y la hago un mini recital en el garage?, a la primera estrofa el infarto de miocardio masivo que le va a dar, que lindo!… eso o lo matan los vecinos” pensé. Pero lamentablemente todo plan siempre necesita de un plan B porque al A siempre algo lo arruina. Lo que arruinó mi plan A es que Estefano se fue al Tibet a meditar qué mierda quiso decir con “Es por eso que estando contigo; Me siento en pleno verano. Llegando a puertas del cielo y de tu mano” el -me siento a pleno verano- debe ser una de las oraciones mas misteriosas de la historia del universo, y mira que el universo es grande, eh! Mi plan B fue leer un par de números de Niño Fashion (el gemelo malo de niño fusión) para ver de donde sacaba la instrumentología (¿) de acción, para el ejercicio o práctica de la delincuencia juvenil, ¿no? Obviamente cuando llegué a la conclusión que en Juanjo Cellman Peluquerías no iba a encontrar nada eficiente tuve que meditar sobre opciones un poco más profesionales… así que fui directo al Mercado Central de Liniers y pedí 300 muestras de berro y acelga, pero de esas que los camiones mismos no arrancan de lo podrido que está cuando lo llevan. Porque qué mejor mensaje que verdulero a tus verduras, ¿no? (nota mental: abandonar la pasta dentrífica Leader Price. Hace mal)
Tras un par de kilómetros Donato dispara:
-“y, no querés contar lo de la historia de Calamuchita?”
-“ya te dije, dos chinos mongos y albinos me cortaron 200 gramos de bobo”
-“no eso no, la mina… ¿qué pasó?”
Ahí al forro de Donato se le ocurrió poner música de Jorge Ghido para que se creara el mood (¿) y yo me aflojara y largara todo como niña despechada. Y yo soy un macho… gonca, ok, pero macho al fin, nada de andar llorando por la vida por ella… por Adela (snif).
-“nada, la muy puta me invitó a la comunión del hijo de un Susano. ¿A vos te parece que eso es un regalo de 25 días de amor y devoción?
-“¡¿a vos lo conoces a Jorgito?!”
-“¬¬ evita la sobrehomosexualidad. Gracias.”
Como todo puto histérico subió el volumen; yo no sabia dónde esconderme. Cada localidad que pasábamos salían las fieras a tirarnos con los chapas de los techos, zapatillas. Uno me tiró un ginsu 2000 que todavía hoy adorna el sierra. Hasta que de una buena vez llegamos, cuando me levante del sierra tenia menos culo que bombero californiano en estos días. De toque vi un habitante de esos lugares oscuros que tiene la Argentina y lo encaré.
-“Scariotti, marcelo. Natalia – Natalia (¿), lo conocés?“
-“a mi me cabe la cumbia miejah, no co-no-co a esos gringos…”
Lo adoquinamos con Donato. Es un avance en la relación. El problema ahora es a quien mierda le pregunto, si son todos iguales… claro, cuando ves el cartel Verduleria Scariotti se hace como más fácil todo, pero quien te quieta adoquinar un negro eh? Nadie… así que nos acercamos y patapufete (¿): Adela atrás del mostrador.
A-“Francisco!”
M-“(la puta madre, robin…)”
D-“no desvaríe mujer, buscamos a Marcelo”
A-“Y a quien trajiste, ahora importas cantantes caribeños pop?”
M- “eh.. bajá un cambio, si?, ya te devolví los casetes de Miguel Conejito Alejandro eh… (Les juro que no eran para mi)”
A-“Mirá Jorgito todavía hoy me putea por llevarte a esa comunión. Cantar Motorhead endrogado a cococho de la abuela no da, ¿entendés? No da…
M-“que haya paz Adela, esa iglesia pastoral evangélica de mierda te debió servir de algo, ¿no? Mira, no vine por vos, buscamos a Marcelo, nos tiene que dar algo.”
A-“ahí te lo llamo, y para que sepas el pastor es un hombre de bien que sólo se coge chicos mayores de 18”
A los 5’ minutos y fracción cayó Marcelo, Hugo “Cabeza de amortiguador” Domínguez, Luis “cepillo letal” Talavera y David “Ruso” Scariottisky (el primo tesorero, obvio…)
Scariotti - “pebete, decile al jefe que no garpo más”
Viendo la situación, estudiando la topografía, analizando el viento y la presión atmosférica llegue a la lógica conclusión de que nos iban a cagar bien a trompadas, suturar nuestros anos al sierra y con suerte nos llevábamos de arriba un kilo de tomate que ahora esta salado, lo cual seria una atención para con nosotros. Pero como toda historia mía tiene final feliz no puede haber excepción (si encima que yo la invento termina mal entonces soy doblemente pelotudo).
De la nada, de ese abismo absurdo e intrascendente que es el vacío etéreo del universo (¿), Donato peló un micrófono y entonó con bronca tipo león hurtado de su comida por lemmings (intolerable):
“si te vas aprachama che poco taca pir, solo aprachame la folla que mi puede que mi sale me ladae tu, itsole al turmen su la chita, aprachame el lacha que tu corpo for el livero mi sembra di conoce a ti dan se colo y resto con tampoco forseno aprachami el che tamba el bento y certu dine te seguiré queriendo todavía mas si te vas, esperare a que vuelvas!!”
(Donato y Estefano ®… dice eso, eh, no miento.) se imaginaran el final: Cabeza de amortiguador se autovomitó el chimichurri; cepillo letal volvió a los testigos de jehová después de 4 años de negarle su vida a dios. El Ruso le prometió a Donato en 9 dialectos judíos diferentes (¿) que si paraba Palestina iba a tener un Estado nuevo. Y Scariotti amigos, que tan duro se hacia, sacó del bolsillo una bolsa, la llenó de rabanito y prometió en su puta vida negarle la justa retribución al estado. Será justicia (¿)